Rusia, ubicada en Eurasia, se extiende desde el Ártico hasta el Mar Negro, cubriendo una superficie de más de 17 millones de kilómetros cuadrados. Esta enorme extensión ha dado forma a un país con una variedad de paisajes que van desde las tundras del norte hasta los desiertos del sur. La geografía rusa es un mosaico de montañas, bosques, ríos y llanuras, cada uno con su propio clima y recursos naturales.
La historia de Rusia es tan vasta como su territorio. Desde la formación del Principado de Kiev en el siglo IX hasta la era moderna, el país ha experimentado cambios políticos, culturales y económicos que han moldeado su identidad. La caída de la Unión Soviética en 1991 marcó un punto de inflexión crucial, transformando Rusia en una potencia independiente con una economía global y una influencia política significativa.